viernes, 31 de agosto de 2007

Volantin Corta'o!!

Comienza a sentirse los primeros vientos que indican q otra primavera esta cercana, tiempo ideal de volantines y cometas. Me dirigía a la pega que tengo de fin de semana. Hace tiempo que no iba por esos lados a esa hora. Siempre paso por ahí mismo, pero cuando el sol esta puesto sobre la cordillera. Ahora estaba atardeciendo, el sol pegaba en el vidrio de la micro y daba ese brillo tan molesto en la cara, mientras el ruido de la micro sometía a mi mente a no pensar en nada mas que en ignorarlo. En un momento, la micro llega a una rotonda, muy amplia con mucho pasto, material ideal para la pichanga entre los amigos del barrio o para que los más chicos correteen por ahí persiguiéndose. Al llegar a la rotonda, me llama la atención un volatín cortado. Me dio la misma sensación cuando los veía pasar por mi casa y quería salir a cazarlos cuando pasaban cerca de ahí. Se me apretó el estómago y mi corazón se agitaba justo preparándose para correr. Claro estoy dentro de la micro en movimiento, solo podía ver como se balanceaba erráticamente cayendo justo ahí en esa rotonda. Al momento que veía el volantín caer, como siempre, un grupo de niños de varias edades (el mas chico siempre quedaba atrás por corriendo con sus piernas cortas y tratando de no ser golpeado por los más grandes) estaban detrás del volantín que se mecía indolentemente ante la mirada de sus perseguidores, quienes cual botín de guerra lo perseguían sin tregua. Uno de ellos se la juega, salta por sobre sus competidores (algunos de ellos preparados con largas ramas), y logra darle alcance perfectamente en sus tirantes, sin provocarle daño alguno. Al momento de aterrizar al suelo, se pone a correr por el pasto, ahora el, nuevo dueño del volantín, es el perseguido.

Mientras veía todo esto sobre la micro, me comenzó a dar algo parecido a una angustia, pensando en que lo iba a alcanzar, pensando en que al final esa carrera por obtener ese trofeo de papel, podía terminar en medio de la calle, corriendo los chicos esquivando cuanto auto se moviera por ahí. Mas me angustiaba, el hecho que todo ese esfuerzo no valiera la pena y al final algún cabro chico picado le hiciera pedazos el volantín. Yo veía correr al niño, sonriente y relajadamente, pero no veía q avanzara o que se alejara de sus perseguidores, no percibía que avanzara hacia algún lugar, que se pusiera a salvo, en tanto también observaba que los demás niños corrían pero no lo alcanzaban nunca. Luego, veo increíblemente, que aquel niño si estaba en lo cierto en sentirse seguro de no ser alcanzado por ellos.

El ángulo de visión que tenía desde mi asiento me había engañado, mientras la micro rodeaba la rotonda, me permitió ver toda esta escena en muchos ángulos distintos, todo era diferente. La persecución nunca fue tal, lo que yo creía que estaba cercano, estaba en realidad bastante lejano, y al contrario también, las cosas mas lejanas, en realidad estaban mas cerca de lo que yo pensaba, habían cosas que se me habían ocultado a la vista y que al cambiar de lado se mostraron con toda claridad, gente que no había visto antes y ahora eran parte de la escena, mas que las principales que ya había visto, las que pasaron a ser unas mas dentro del lugar. Me gusto ver ese efecto rotativo, pero a la vez me desagrado, por que me dio una pequeña sensación de "engañado" o "ciego ", quizá mas que eso, sentirme errado.
Todo cambia según el ángulo en que se vea...

Cuantas cosas vemos erradamente y se ocultan a la visión por no verlas en su ángulo correcto?

...pero, cual es el ángulo correcto para ver las cosas?

Estamos predispuestos a ver las cosas objetivas que se nos muestran según nuestra formación, enseñanza, criterio, emociones, expectativas y sueños. .. Eso es una realidad innegable...y eso nos hace ser un solo punto en esta amplia rotonda.
Las personas que nos rodean, también tienen su propio punto y son ellos los que nos someten a este "efecto rotonda". Cuesta escuchar y ver otro punto, (sobre todo cuando te lo muestran subjetivamente) y en el intertanto el temor de ser juzgado, de juzgar y de verse errado. Pero siempre creo que hay que tener en cuenta que quizá las personas que nos hacen ver su propio punto nos abren mas que saber una opinión, si no mas bien, su forma de vida y sus anhelos. Eso es una oportunidad única que se entrega y generalmente hay gente q lo hace con cariño, que hace que uno no se encierre en su propio punto y mitiga un poco esa soledad que arrastramos muchas veces.